Pareja
Primera sesión de terapia de pareja: qué esperar
La mayoría de las parejas llegan a la primera sesión con dos miedos: que la psicóloga dé la razón a la otra persona y que la sesión se convierta en la enésima discusión, pero con público. Ninguna de las dos cosas es lo que pasa.
Para qué sirve la primera sesión
La primera cita no busca decidir quién tiene razón, sino entender qué os está pasando. Suelo dedicarla a tres cosas:
- Qué os trae ahora. No solo el último conflicto, sino por qué habéis pedido cita en este momento y no hace seis meses.
- Cómo funcionáis. Cómo os comunicáis, qué discusiones se repiten, qué pasa después de una bronca y cómo os reconciliáis.
- Qué esperáis. A veces los dos quieren lo mismo con palabras distintas; otras veces uno viene a reparar y el otro a despedirse. Conviene ponerlo sobre la mesa desde el principio.
Salís de esa sesión con una primera idea de qué se puede trabajar y con una propuesta de plan: cada cuánto veros, qué objetivos y cuándo revisarlos.
Las reglas que hacen que funcione
Para que el espacio sea seguro, trabajo con tres acuerdos sencillos:
- Se habla por turnos. Nadie interrumpe, aunque no esté de acuerdo.
- Se habla en primera persona. "Yo me siento" en lugar de "tú siempre".
- Lo que pasa en sesión no se usa como arma fuera. Ni en la siguiente discusión ni en un mensaje a las dos de la mañana.
Cuántas sesiones hacen falta
Depende de lo que traigáis y de cómo esté la relación cuando empezáis. Muchas parejas notan cambios en las primeras semanas, sobre todo en la forma de discutir. Lo importante no es ponerse un número de sesiones de antemano, sino revisar cada pocas si vais donde queríais ir.
¿Y si mi pareja no quiere venir?
Es más común de lo que parece. Se puede empezar en individual: entender tu parte de la dinámica, aprender a plantear lo que necesitas y decidir qué quieres hacer con la relación. Trabajar desde un solo lado cambia el sistema más de lo que la gente imagina, y deja la puerta abierta para que la otra persona se sume más adelante.
Cuándo la terapia de pareja no es el recurso
Hay una situación en la que no procede: cuando hay violencia en la relación. Sentar a las dos personas a negociar en un contexto de miedo o control no es seguro ni eficaz. En ese caso, el acompañamiento tiene que ser individual y especializado; el teléfono 016 atiende de forma gratuita y confidencial, y no deja rastro en la factura del móvil.
También conviene valorarlo con calma cuando hay un consumo activo de sustancias sin tratar o una crisis de salud mental que necesita atención propia primero.
Si queréis consultarlo, escribidme y vemos si puedo ayudaros.